miércoles, 23 de abril de 2008

La Zombie era yo...

Y entre sueños el sonido se hizo real y me martilleó la cabeza y la taquicardia apareció, alargué como pude el brazo y con la mano conseguí llegar al dispositivo pero no respondía, el sonido era cada vez más fuerte, diría que atronador, pero los músculos se me habían agarrotado ahora y la pierna tambien había protestado con el tirón famoso de pon el pie para arriba que se te pasa..¿o era para abajo? Quizás si enciendo la luz de emergencia? pero ay! mis ojos! estoy ciega!!! apago de nuevo , no veo donde apretar, la pierna no me responde, me giro y me doy un golpe con la parte frontal de mi nave, tras un ruido sordo todo es silencio..oscuro de nuevo... que extraño...un sudor frio me invade...nos vamos a estrellar!!!!!!!!! noooooooooooo!!!!!!! se acabó.
De repente estoy incorporada en mi cama que no es ninguna nave, el despertador no para de sonar , la luz me ciega y lo que veo en el espejo no es un extraterrestre sino un zombie que afinando la vista resulto ser yo con un golpe en la frente y una melena leonina que no entiende de gravedad. Que bonitos son los despertares!!!

2 comentarios:

B.L.P. dijo...

En compañía ... ???

Recuerde la famosa frase ... "y se hizo la luz" ...
Pero lo que nunca nadie nos explica es "quien la hizo" ... ni "cómo la hizo" ... ni "con quien estaba cuando la hizo" ...

Ni si, en definitiva ... cuántos litros de Betadine llevaba en la brecha de su frente ...

Juro que no lo soñé ...

Y que estaba sola ...

La brecha era roja ... como las rosas de Sant Jordi ...

Feliz día, Princessas ... desde el dragón que me eleva a hacia la oscuridad ...

De nuevo ...

Noc dijo...

Y digo yo: ¿a qué clase de sádico se le ocurriría inventar los despertadores? Y, en particular, ¿a qué clase de enemigo de la humanidad le nacería la idea de traer al mundo uno como el que hay en mi habitación?
Pocas son las ocasiones en las que se queda encendido por propia voluntad pero lo que me pide el cuerpo en cuanto suena es cogerlo y arrojarlo contra cualquier sitio.
Lo evito porque con el tamaño y la mala leche que tiene es capaz de rebotar en la pared y acabar estampado contra mi cabeza con lo que la brecha estaría garantiza y encima tendría cara de 'gili' durante todo el día.
En fin, inventores...¿quién les mandará?